El primero, sin duda alguna, la música, sin música ni sabemos ni podemos vivir.
El segundo, el buen rollo, la sonrisa, la calidez, sentirse como en casa.
El tercero, pasaros por el bar y lo descubriréis.

El primero, sin duda alguna, la música, sin música ni sabemos ni podemos vivir.
El segundo, el buen rollo, la sonrisa, la calidez, sentirse como en casa.
El tercero, pasaros por el bar y lo descubriréis.
Ni sabemos, ni podemos, ni, queremos vivir sin música.
Uno de los arte más efímeros y más potentes desde hace miles de años, de hecho, desde la Prehistoria
Uno se teletransporta al escuchar aquella canción que en su día le causó esa sensación, y la dopamina que generamos gracias a la musica, por arte de magia, vuelve a fluir…


Pocas cosas, pero todas ellas seleccionadas con mimo y calidad.
Sorprenden sus anchoas en mantequilla, su tomate con ventresca de bonito, sus quesos asturianos…
Qué decir de esos torreznos y de esos dias que llegas de aperitivo y te encuentras sushi en la carta…